Esta muestra con el apoyo de Daniela Zapata Castaño, comunicadora gráfica publicitaria, quien desde la línea gráfica propone experimentar mediante texturas y colores el concepto del autor basado en la exploración de masculinidades sensibles.

Estos collage intensos narran gráficamente a los hombres que dicen:
“Yo no pego un botón”
“No se haga pegar”
“Mi papá me mima”
“MienTRANS tanto”
“Me las golié”
“Mambrú se fue a la guerra”
“Ellos no lloran”
“Aquí mando yo”
“Soy sensible” 

Sobre Daniela Zapata:

Su gráfica siempre está compuesta de colores vibrantes, que generen sensaciones. Le apasiona participar de trabajos que eduquen, que generen cambios positivos y sobre todo que sumen a la sociedad. Busca hacer del diseño una herramienta diferente, aportando creatividad a las expresiones culturales y hacerlas tangibles.

https://www.behance.net/danielazap

Galería

El devorador

El obstáculo patriarcal que reduce a los hombres a ser un pene, a procrear para mantener su apellido y a devorar vaginas para demostrar su hombría, es un imaginario que disfrazó la masculinidad de pene.

El guerrero

“Mambrú se fue a la guerra ¡Qué dolor! ¡Qué dolor! ¡Qué pena!…” Y nos dijeron que ellos eran los héroes y que lo serían a través de la guerra, nunca de la danza o la pintura. Protectores, gobernadores, combatientes con derecho a matar en nombre del honor que supone ser machos.

El hombre que no pega un botón

“Los hombres construyen puentes y tienden vías férreas a través de desiertos, y, no obstante, sostienen con éxito, que coser un botón es tarea superior a ellos”. Heywood Brouwn

El macho macho

Y algunos Héroes necesitan recurrir a la violencia para alcanzar o mantener su poder. Machos heridos que desconocen sus cuerpos golpeándolos hasta herirlos, no sólo con sus puños, sino también, con sus palabras.

El Proveedor

Los reyes del mundo y las reinas del hogar.

A este universo del dinero que le gusta que los hombres sean sus dueños, que trabajen día a día, que sean proveedores y así lleven el control, mientras que ella están en casa esperando su ración, cuidando a sus hijos y escuchando a sus amigas decir “No sea bobita que pague él”.

El sensible

Hombres de algodón, suaves y delicados, que reclamaron para sí a posibilidad de sentir, de arder por dentro y por fuera, de comprender que hombre y masculinidad no son sinónimos, son posibilidad múltiple

La posibilidad

He aquí un espacio para un hombre integral, para que un hombre en plural, se reescribe desde masculinidades alternativas, heterogéneas, disidentes y libertarias. Es tu turno…

Los hombres no lloran

“Los hombres no lloran”

Y un día que se convirtió en muchos días se estableció un vínculo estrecho entre masculinidad y racionalidad, excluyendo los hombres de la posibilidad de expresar sus sentimientos y emociones. Ya las lágrimas no eran para ellos…

Paternar

Y nuevos padres cruzaron la orilla, reivindicaron el cuidado como parte suya, fueron proveedores de afecto, se atrevieron a cambiar pañales, a lavar los platos, a tomar la escoba y la trapeadora… se engrandecieron abrazando.

Transitar

Los hombres encadenados eligieron usar tacones, pasearon por esquinas, caminaron y, pisoteando prejuicios, llegaron valientemente a la oficina, a la universidad, a la casa… a su ser.

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